“La parábola de la oveja perdida”

(Lucas 15:1-7).

 

Introducción:

1.     En las parábolas anteriores hemos visto expresado el deseo del Padre, de que los perdidos sean salvos. Ese deseo los vimos en...

a.      La parábola de fiesta de bodas; Mateo 22:1-14. En la de la gran cena; Lucas 14:15-24.

b.     Las dos parábolas revelan el deseo de Padre, de que muchos disfruten las maravillosas bendiciones que se encuentran en el reino.

2.     En el capítulo 15 de Lucas, nosotros encontramos tres parábolas más que revelan el gran amor del Padre Celestial. Estas parábolas son...

a.      La de la oveja perdida; Lucas 15:1-7.

b.     La de la moneda perdida; Lucas 15:8-10.

c.     Y la del hijo pródigo; Lucas 15:11-32.  

3.     Estas tres parábolas, fueron enseñadas en la misma ocasión en qué los fariseos y los escribas murmuraban. El tema central de ellas es, “el anhelo amoroso de Padre por el perdido”.  

4.     Estas parábolas están diseñadas...

a.      No solo para enseñarnos del amor del Padre por el perdido.

b.     Si no para enseñarnos, cuál debe ser nuestra actitud para con el perdido también. 

 

[La primera de estas tres parábolas es, la de la oveja perdida; Lucas 15:1-7. Sí nosotros nos queremos esforzar en apreciar su completo significado, vamos comenzando en notar...]

 

1. La ocasión que dio lugar a esta parábola.

 

A. Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para oírle; Lucas 15:1...  

1.     Los publicanos estaban considerados por los escribas y fariseos como unos extorsionistas, estafadores y traidores.

a.      Extorsionistas, o estafadores, porque a menudo colectaban para su propio beneficio más de lo requerido. Dijo Zaqueo, “sí a alguno he defraudado, se lo devuelvo cuadruplicado”.    

b.     Y traidores, porque aunque eran judíos, trabajaban representando a los Romanos. 

2.     Los pecadores eran otro grupo de personas con muy mala reputación.

a.      Tal vez muchos de ellos eran judíos excomulgados de las sinagogas.

b.     Otros incluían a las rameras, personas que fueron receptivas al evangelio: Mateo 21:31-32; "De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis........" 

Así como los publicanos y pecadores se interesaron en oír lo que Juan el Bautista tenía que decir, ellos estuvieron interesados en oír a Jesús.

 

B. Los fariseos y los escribas murmuraban, de que él recibía a los pecadores; Lucas 15:2...  

1.     Los fariseos y los escribas eran los líderes de Israel en esos tiempos.

2.     Jesús se veía a menudo acompañado de los pecadores, porque él recibía a toda clase.

a.      Recibió a ricos como José de Arimatea, a pobres como Lázaro, a educados como Lucas el médico, a soldados, a centuriones, a publicanos como Zaqueo, a mujeres pecadoras como la que le lavó los pies, al ladrón de la cruz, a perseguidores y homicidas como Saulo.

b.     Él escogió a un publicano para que fuera uno de sus discípulos, y no detenía de comer con otros publicanos: Lucas 5:27-29; "Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos."

c.     Algunos pecadores se apegaban a Jesús, esto causó indignación entre los principales líderes religiosos de Israel. Dijo un fariseo que le había convidado; "Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora" Lucas 7:39. Una vez más vemos la costumbre de Jesús de asociarse con los pecadores, causó que fuera criticado.

 

[En respuesta a las murmuraciones de los fariseos y los escribas, Jesús enseña estas tres parábolas. La primera de ellas es “la de la oveja perdida” y la encontramos en Lucas 15:1-7...]

 

2. La parábola en sí misma y su aplicación.

 

A. La parábola: Lucas 15:4-6...

1.     Jesús ilustra y enfatiza aquí la hipocresía y la inconsistencia de los escribas y fariseos, él los reta a que pensaran sí harían alguna cosa diferente cuando les dice; ¿Quién de vosotros.....?

2.     "¿Quién de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas....?". 

a.      "¿No deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?" Lucas 15:4.

b.     "Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;" Lucas 15:5.

c.     "Y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido." Lucas 15:6.

 

B. La aplicación: Lucas 15:7...

1.     Así como ellos se gozarían por haber encontrado su oveja perdida, de la misma manera habría más gozo en el cielo. Por un pecador que se arrepienta, que por 99justos que no necesitan de arrepentimiento.

2.     Este gozo es muy grande porque una oveja perdida es una alma rescatada, santificada, es un heredero que está siendo guiado a clamar su herencia.

3.     El cielo será del pecador arrepentido, de esa alma que se había extraviado, que Cristo, cuando la  encontró, la guiará a ese lugar celestial donde Dios mora y que él dará a sus hijos.

 

[En esta simple parábola, Jesús revela la hipocresía y la inconsistencia de aquellos que murmuraban contra él. Pero Jesús hizo mucho más que eso, Él nos da a nosotros una breve y rápida visión interior del corazón de Dios, y de su gran amor por los pecadores. Al mismo tiempo nos reta a nosotros, a que tengamos también la misma actitud por los pecadores...]

 

3. Lecciones que podemos aprender de esta parábola...

 

A. El amor de Dios por los perdidos...

1.     El amor de Dios, es un que busca, no-solo espera que los perdidos vengan a buscarlo. Él continuamente está extendiendo sus manos a los que están perdidos.

a.      La prueba está en que Él amó al mundo de tal manera que mandó a su Hijo para salvar al mundo: “Que no se pierda, tenga vida eterna” Jn. 3:16.

b.     Jesús vino a “buscar y a salvar lo que se había perdido” Lucas 19:10.

2.     No nos debe de sorprender de que sus discípulos deben envolverse en; “Buscar y salvar a los perdidos”; Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-16.

 

B. El gozo de Dios por causa de los que se arrepienten...

1.     En esta parábola...

a.      Jesús simplemente dice que, “habrá gozo en el cielo”.

b.     Las otras dos parábolas enfatizarán que Dios goza cuando un pecador es salvado.

3.     Aunque Dios esté complacido de que hay “99 justos que no necesitan de arrepentimiento”.

a.      “Habrá más gozo por un pecador que se arrepienta”. El gozo en muy hermoso y justo, sabiendo lo que hubiera pasado, sí la oveja perdida no hubiera no sido encontrada.

b.     Esto implica que nosotros debemos de tener la misma actitud de amor y de gozo, por la salvación de los pecadores.

 

[Este pensamiento nos lleva al último punto, uno que no debe de ser pasado por alto, sí consideramos lo que dio lugar a que Jesús enseñara esta parábola...]

 

C. El principio de separación, no significa insolación...

1.     Es cierto que los cristianos debemos de separarnos de los del mundo: 2 Cor. 6:14-18.

a.      Dijo Pablo; “no os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. No se envuelvan, no participen en nada impropio con los incrédulos, no tengan parte en su idolatría, o infidelidad.  

b.     También dijo; “salid de en medio de ellos, y apartaos dice el Señor”. Así como Cristo no tiene nada en común con Satanás, o la luz con las tinieblas, ni el templo de Dios con los ídolos, nosotros como templo de Dios no debemos tener parte con obras de incredulidad.   

2.     Pero, ¿esto significa apartarnos completamente de los que están en el mundo? No...

a.      Pablo implicó que podemos comer con los que están en el mundo: 1 Cor. 5:9-11. 

b.     Instruyó a los Corintios que comieran con los incrédulos: 1 Cor. 10:27-29.

c.     Jesús comió “con los publicanos y con los pecadores”; Lucas 15:1-2.   

1)     No podemos ser la sal, a no ser que nos mezclemos con la comida; Mateo 5:13.

2)     La luz del mundo resplandece en las tinieblas; Mateo 5:14.

 

Conclusión:

1.     De hecho, el amor por el perdido implica que algunas veces nosotros...

a.      Tendremos que ir al desierto, o lugares solitarios a buscar lo que se ha perdido; Luc. 15:4. 

b.     No hacer caso a los que murmuren, por juntarnos con los de mala reputación; Luc. 15:2.

2.     Pero, sí nos asociamos con los pecadores, que sea con el fin de buscar y salvar al perdido.

a.      Sí lo hacemos así, reflejaremos el mismo amor expresado en el cielo, por el Padre y Jesús.

b.     Y nosotros podremos experimentar el mismo gozo experimentado en el cielo, por el arrepentimiento de un pecador.

3.     Este gozo no está limitado solo a los que están en el cielo, o a los que se envuelven en buscar al perdido. Esta para que también lo experimente aquellos que reciban la salvación, como al etíope al cuál Felipe convirtió al evangelio; Hechos 8:35-39. ¿A usted respondido al llamado del evangelio de la misma manera que este hombre? Venga a ser bautizado (a) así como él lo hizo, de esa manera habrá gozo en su corazón, así como en el de él por haber sido salvo.

4.     Pero mientras la persona no entienda que Cristo buscó, recibió, a los pecadores para hacerlos sus discípulos, sus compañeros, sus amigos y compartir el cielo con él. Ellos no se arrepentirán de sus pecados, y Cristo con un gran dolor en su corazón los verá perderse por la eternidad.