“La parábola de las diez vírgenes”

(Mateo 25:1-13).

 

Introducción:

1.     Nosotros ya hemos visto que varias parábolas de Jesús describen la culminación, el esplendor del reino, que se llevará acabo cuando Jesús regrese.

a.      Lo vimos en “la parábola del trigo y la cizaña”; Mateo 13:24-30, 36-43.

b.     También en “la parábola de la red”; Mateo 13:47-50.

2.     Después del discurso en el monte de los olivos, donde parece que Jesús dirigirse a....

a.      La destrucción de Jerusalén, la cuál aconteció en el año 70 después de Cristo.

b.     A su segunda venida, en el fin del mundo. Después del mencionado discurso, nosotros encontramos otra parábola, “la de las diez vírgenes”, Mateo 25:1-13.

3.     Los comentaristas a menudo debaten sobre sí, Mateo 24 concierne estrictamente a la destrucción de Jerusalén, o a la segunda venida de Cristo. Sea una, u otra en este análisis...

4.     Encontramos lecciones que podemos aprender, todas estas vírgenes tenían conocimiento que el Señor de las bodas iba a venir, todas querían recibirlo y estar él, y todas tenían sus lámparas.

a.      Aunque Mateo 24 se refiriera estrictamente a la destrucción de Jerusalén.

b.     Hay otros versículos en el Nuevo Testamente que enseñan de la segunda venida de Cristo, acontecimiento por el cuál nosotros debemos de estar esperando; (2 Pedro 3:10-14).

 

[Con esto en mente, usemos esta oportunidad para dar una seria consideración a esta parábola...] 

 

1. La parábola analizada.

 

A. Factores importantes de la parábola...

1.     Diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo; Mateo 25:1-4.

a.      Cinco de ellas insensatas, que solo tomaron con ellas aceite para el presente.

b. Cinco eran prudentes, que sí tomaron con ellas aceite, por sí el Señor se tardaba.   

2.     El esposo se tardó en su venida, no llegó tan pronto como ellas esperaban; Mateo 25:5.

3.     A la media noche, cuando uno más descuidado esta, o cuando menos ellas lo esperaban, se oyó el rumor de que el esposo venía, las vírgenes arreglaron sus lámparas; Mateo 25:6-7.

4.     Las vírgenes insensatas se dieron cuenta que su aceite se les acababa; Mateo 25:7-9.

a.      Pidieron a las vírgenes prudentes que compartiera su aceite con ellas.

b.     Pero las vírgenes prudentes les dijeron que no, porque se les podría terminar a ellas.

     5. Mientras las vírgenes insensatas iban a comprar, vino el esposo y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta; Mateo 25:10. Cuando las otras vírgenes llegaron, no se les permitió entrar; Mateo 25:11-12. Jesús hace la aplicación: 25:13;     "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir."

 

B. El significado de la parábola...

     1. En mensaje principal es muy evidente, basados en las palabras de Jesús:

a.      Que lo llevó a enseñar esta parábola; Mateo 24:42-46.

b.     Lo cuál él enfatizó es esta parábola: Mateo 25:13.

1)     Sus palabras enseñan la urgente necesidad de estar velando.

2)     Porque no sabemos “el día, ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”.

     2. Este mensaje se repite varias veces  en el Nuevo Testamento.

a.        Por Pablo, cuando escribió a la iglesia en Tesalónica; 1 Tesalonicenses 5:1-6.  

b.       Por Pedro, a los cristianos en Asia Menor; 2 Pedro 3:10-12.

c.       Y por Jesús, a la iglesia en Sardis; Apocalipsis 3:2-3.

 

[Por el simple hecho de no saber el día ni la hora en que el Señor ha de venir, nosotros debemos de estar siempre listos. Es el mensaje de esta parábola, pero ¿qué más podemos aprender?]      

 

2. La aplicación de la parábola.

 

A. Los cristianos son cómo las vírgenes que están esperando a su Señor...

       1. Algunos son cristianos sabios.

a.      Ellos se preparan  diligentemente para la venida del Señor, obedeciendo el llamado a crecer en la gracia, en la fe, en las virtudes y el conocimiento del Señor: 2 Pedro 3:18; 1:5-8.

b.     Porque saben lo que está por venir, ellos miran, esperan viviendo santa y piadosamente: 2 Pedro 3:11-14. En pureza, en un estado de reconciliación a traves de Cristo.

c.      Para ellos, la venida del Señor será una bendición, una de triunfo; 2 Pedro 1:10-11.

      2. Pero algunos son insensatos.

a.      Ellos saben que el Señor vendrá por segunda vez, pero no hacen nada para prepararse.

b.     Algunos son como aquél sirviente malo que dijo en Mateo 24:48-49; "Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los......"  

c.     El Señor Jesús nos advirtió lo que pasará con esos siervos: Mateo 24:50-51; "Vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes." ¿Cómo cuáles vírgenes somos nosotros? ¿Cómo las sabias, o como las insensatas?

 

B. No confiemos en que nos hemos preparado lo suficiente.

     1. Notemos que las vírgenes insensatas tenían algo de aceite; Mateo 26:8.

     2. Se habían preparado con aceite, pero confiaron en que era suficiente.

     3. Pablo nos enseña con su ejemplo la actitud que debemos de tener, dice Fililip. 3:12-15. ¿Somos nosotros insensatos sí confiamos que es suficiente lo que hemos hecho para el Señor?

 

C. La preparación no es transferible.

1.       Las vírgenes sabias no pudieron compartir su aceite con las insensatas; Mateo 25:9.

2.       Nosotros no podemos impartir, o dar la salvación que nosotros hemos recibido a alguien más, ellos la tienen que recibir del Señor. Dice David en Salmos 49:7; "Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar a Dios su rescate"

3.       Tampoco se puede salvar la persona por asociarse con los que tienen la salvación.

a.      No funcionó en el caso de los judíos; Jeremías 7:4-7.

b.     Tampoco funcionará con nosotros, cada uno debe de tener su nombre en el libro de la vida; Apocalipsis 20:12-15. ¿Somos nosotros tan insensatos que estamos confiando que serán salvos sí sus familiares sé salvan?

 

D. Aquellos que no se preparen, no recibirán una segunda oportunidad.

1.     Aunque las vírgenes insensatas rogaron diciendo, “Señor, Señor ábrenos”, no se les permitió entrar a las bodas; Mateo 25:10-12.

2.     Cuando el Señor venga otra vez, el tiempo, o la oportunidad de la salvación se acabará.

[Cada una de las cosas que hemos mencionado, están relacionados con el punto principal de la parábola, qué es estar preparado todo el tiempo para la venida del Señor. En vista de estas cosas, notemos algunas observaciones finales...]

 

E. Debemos de mantener el estado de preparación.

     1. Tengamos cuidado de que el mundo no nos desvíe con las ocupaciones: Lucas 21:34-35.

         a. No dejemos que “nuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez”.

         b. “Y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

2. Estemos firmes velado en oración: Lucas 21:36; "Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre."

a.       La oración es necesaria para la preparación: Efesios 6:18; "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos."

b.      A traves de la oración se nos asegura ser limpios de nuestros pecados: 1 Jn. 1:9; "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."

3. Seamos diligentes en crecer “en la gracia y el conocimiento del Señor”, 2 Pedro 3:18.  

a.      De la manera que Pedro lo enseñó en: 2 Pedro 1:5-8; "vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo."

b.     Y en las bendiciones que Pedro describe en 2 Pedro 1:10-11; "Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo."

 

Conclusión:

1.     Esta parábola nos enseña que un gran día viene, un día en que los hijos del reino hoy, se encontrarán en dos diferentes grupos...

a.      Aquellos que se preparan así mismos fielmente para esperar la venida de su Señor.

b.     Los que no estén preparados oirán al Señor decir; “De cierto os digo, que no os conozco”.

2.     Hermanos, sí el Señor viniera hoy:

a.      ¿Cómo nos encontraría velando? ¿Cómo nos encontraría preparados?

b.     ¿Cómo lo podemos saber? Dice Mateo 7:21; "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los.. ".

Recordemos lo que Dijo Jesús en su parábola: Mateo 25:13; "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir."

3.     ¿Cómo están nuestras lámparas? ¿Tienen aceite suficiente?

a.      Las lámparas son la figura que refleja nuestra piedad, es el medio que exhibe nuestra cristiandad, deben de estar constantemente encendidas, ellas son sostenidas por la divina gracia.

b.     El aceite es figura de esa gracia divina que esta dentro de nosotros, cualquier cosa  meramente exterior en la profesión del cristiano, es la lámpara y luz, cualquier cosa que es interior y espiritual, es el aceite reservado en los vasos y sostenidos por la gracia de Dios.