La Fe Que Alcanza Las Promesas”

(Hebreos 11:8-22).

 Introducción:  

 1. En los primeros siete versos del capítulo 11, nosotros vimos... 

a.      La fe explicación de lo que es la fe ...

    1) Como la confianza de las cosas que se esperan. 

       2) Como la convicción de las cosas no vistas.

   b. También vimos la fe ejemplar de los antiguos... 

1)     De Abel, (fe que rindió culto a Dios).

2) De Enoc, (fe en como él caminó con Dios). 

2)     En Noé, (fe que trabajó para Dios).

   c. También vimos la importancia de la fe enfatizada... 

      1) Que sin fe es imposible de agradar Dios. 

      2) Que debemos de creer que Él existe, y que es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan.

 

2. Otro aspecto de nuestra fe pertenece a "las promesas" que nosotros esperamos... 

   a. Se nos a exhortado a no caer y quedarnos cortos de lo que se nos ha prometido; (Heb. 4:1). 

   b. La fe (junto con la paciencia) es necesaria para heredar las promesas; (Heb. 6:11-12). 

 

3. La fe que agrada a Dios, entonces es una que "abraza" las promesas de Dios... 

   a. En los vers. 8-22, nosotros aprendemos de la fe de aquéllos que "abrazaron las promesas". 

   b. Debido a su fe, "Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos". 

 

[¿Tenemos nosotros la clase de fe que hace que Dios no se avergüence de ser llamado nuestro ¿Dios?.  Para contestar esta pregunta, usemos el texto de nuestro estudio y consideremos...] 

 

1. LA FE DE LOS PATRIARCAS (Heb. 11:8-12, 17-22).

 

    A. LA FE ABRAHAM... 

      1. Por la fe él "obedeció" (Heb. 11:8). 

       a. Cuando Dios lo llamó a dejar su tierra y la casa de su padre, él obedeció la voz del Señor. 

            1) Aunque al principio él no supo dónde iba a ir. 

            2) Éste es un ejemplo de convicción de "cosas no vistas". 

        b. Aquí nosotros vemos que la fe y la obediencia no son términos contradictorios. 

1)     De hecho Jesús es "autor de eterna salvación a todos los que le obedecen" (Heb. 5:9).

      2) ¿Es nuestra fe una "fe obediente" como la de Abraham? (Luc. 6:46).

      2. Por la fe él fue un "peregrino" (Heb. 11:9-10). 

         a. Por la fe vivió "como extranjero y peregrino sobre la tierra". 

            1) Aunque era "la tierra de la promesa", él y sus descendientes no pudieron tenerla hasta después de cuatrocientos años; (Gén. 13:14-17; 15:13-21). 

            2) Por consiguiente él esperó pacientemente la ciudad "que tiene fundamento, cuyo arquitecto y constructor es Dios".  

               a) Esto nos enseña que las promesas que él abrazó fueran más que las relacionadas con a la tierra de Canaán. 

               b) ¡Después, nosotros veremos él tenía una esperanza celestial también!. 

         b. Nuestra fe también requiere que nosotros vivamos "como en un país extranjero". 

            1) Porque nosotros también somos "extranjeros y peregrinos" (1 Ped. 2:11).  

2) ¿Es nuestra fe una "peregrina" como la de Abraham? (Heb. 13:14).

   3. Por la fe él "ofreció a Isaac" (Heb. 11:17-19). 

a.      Su fe le requirió que él estuviera dispuesto a ofrecer lo más era más íntimo a él.

    1) Su hijo, Isaac; (Gén. 22:1-19).  

               a) A través de quien las promesas que él abrazó serían cumplidas. 

               b) Él asumió que Dios levantaría Isaac de los muertos si era necesario, para cumplir  Sus promesas. 

            2) Este es un ejemplo que ilustra la confianza, o "la certeza de lo que se espera". 

         b. Nuestra fe requiere a menudo que pongamos a Dios antes que a nuestros seres queridos.

            1) ¡Aquello que más amamos, incluso nuestra propia vida! (Luc. 14:26-33). 

            2) ¿Es nuestra fe una que "ofrecerá una ofrenda" como Abraham? (Rom. 12:1-2).

 

 B. LA FE DE SARA... 

      1. Por la fe ella recibió la fuerza para concebir a un hijo; (Heb.11:11-12). 

         a. Aunque estaba más allá de la edad normal de maternidad; (Gén. 18:1-3; 21:1-7).  

         b. Aunque ella se rió cuando primero oyó hablar de la promesa de Dios, pero después "juzgó fiel al que lo había prometido". 

         c. A través de su fe, las promesas a una gran nación ¡fueron cumplidas!. 

      2. Nuestra fe requiere que esperemos en Dios, confiando que Él proveerá.  

         a. Nosotros debemos de acercarnos al trono de la gracia para "alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (Heb. 4:16). 

         b. ¿Es nuestra fe así "como la de Sara? (Filip. 4:13). 

  

 C. LA FE DE ISAAC... 

      1. Él bendijo Jacob y a Esaú con respecto a cosas que vendrían; (Heb. 11:20; Gén 27:1-40). 

      2. Esto ilustra cómo Isaac por la fe "abrazó" las promesas. 

  

 D. LA FE DE JACOB... 

      1. Jacob bendijo a los hijos de José al estar ya él muriendo (Heb. 11:21; Gén. 48:14-20). 

      2. Su bendición involucró las promesas de Dios, mostrando cómo él también las abrazó.

 

 E. LA FE DE JOSÉ... 

     1. Cuando José estaba ya muriendo: 

         a. Hizo mención de la salida de Israel fuera de Egipto. 

         b. Dio instrucciones concerniente a sus huesos; (Heb. 11:22; Gén. 50:24-26). 

    2. Haciendo esto, él demostró que él también "abrazó" ¡las promesas!.

 

[Así fue la fe de los Patriarcas, yo intencionalmente salté los versículos 13-16, porque lo que se dice allí no sólo aplica a Abraham y Sara, pero también a Isaac, a Jacob, y a José. 

 

Pero al volvernos nosotros ahora a esos versos, nosotros aprendemos en particular...] 

2. CÓMO SU FE AGRADÓ A DIOS (Heb. 11:13-16). 

  

   A. ELLOS ABRAZARON LAS PROMESAS...  

      1. Ellos no recibieron las promesas durante su vida. 

         a. Aún así con la fe ellos podrían verlas de lejos. 

b.  Ellos libremente confesaban ser extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

   1) Esto implica que ellos buscaban una patria. 

             2) Pero ellos deseaban una celestial.  

      2. Ellos murieron con esa "fe" (es decir, esperando esas promesas). 

  

  B. POR ESO DIOS NO SE AVERGÚENZA DE ELLOS...

      1. Él no está avergonzado ser llamado Dios de ellos. 

         a. Él se agradó en gran manera de ellos. 

         b. Fue por su fe que ellos abrazaron las promesas, lo que a Dios le agradó. 

      2. Por eso él les ha preparado una ciudad. 

         a. Lo que ellos tanto esperaron, Él se los ha preparado; (Heb. 11:10). 

         b. Lo que Él ha preparado, es lo que nosotros esperamos también; (Heb. 13:14). 

            1) Es decir, cielos nuevos y tierra nueva;  (2 Ped. 3:13). 

            2) La que será llamada la "nueva Jerusalén" que descenderá del cielo; (Apoc. 21:1-3,10).  

            3) De hecho, aun nosotros en cierto sentido nos hemos "acercado al Monte de Sión, a la                 ciudad del Dios vivo, a Jerusalén la celestial..." (Heb. 12:22-24).

 

CONCLUSIÓN: 

 

1. ¿Qué clase de fe agrada Dios?.  Ciertamente una como... 

   a. La de Abel, (fe que rindió culto a Dios).

   b. La de Enoc, (él caminó con Dios). 

   c. La de Noé, (fe que trabajó para Dios).

Pero también una "fe como la de los que esperaron". La que vimos en los Patriarcas (Abraham,  

   ¡y Sara, Isaac, Jacob, y José!). 

2. La fe que agrada Dios es una que "abraza las promesas" hechas por Dios...

   a. Que espera pacientemente por su cumplimiento, aunque no pase en la vida de uno. 

b.     Pero con la convicción y la confianza "en las cosas que se esperaran" y "las cosas que no se han visto"...

        1) Nosotros debemos de "obedecer" Su llamada. 

        2) Nosotros somos "peregrinos" aquí en la tierra. 

        3) Nosotros debemos de "ofrecerle" cualquier cosa que Él espere de nosotros. 

        4) Nosotros "recibiremos la fuerza" para hacer cualquier cosa Él nos pida. 

        5) Y nosotros haremos "mención" de Sus promesas por ¡generación a generación!.

3. Ésta es la clase de fe... 

   a. En aquéllos que "creen en la salvación del alma" (Heb. 10:39). 

   b. En aquéllos de quien "Dios no está se avergüenza de llamase Dios de ellos" (Heb. 11:16). 

 

¡El Señor nos conceda la gracia y la misericordia para desarrollar la clase de fe que salva!.

 

                                                                                     Juan Antonio Salazar