"Y si alguno de vosotros tiene falta de
sabiduría, pídala a Dios...."
Introducción: (Santiago 1:5).
A. La Biblia nos enseña en sus páginas que los
hijos de Dios pudieron volver sus derrotas en victorias, sus pruebas en
triunfos y en lugar de ser victimas, venir ser victoriosos. Santiago nos enseña
que nosotros podemos tener la misma experiencia hoy, ya sea que tengamos de
fuera conflictos y de dentro temores. La llave de poder volver nuestros pruebas en triunfos está en pedirle a Dios por
sabiduría. Santiago nos amonesta a que oremos a Dios por sabiduría, nos anima a
que le confesemos a Dios nuestra necesidad de sabiduría porque Él, "la da
a todos abundantemente y sin reproche". Pero, ¿qué es sabiduría, porque demos
de orar por ella?
1.
¿Qué es la sabiduría?
A. Primero es un atributo de Dios, vemos
exhibida la sabiduría de Dios en las maneras en que él revela la gloria de su
carácter, y su bondad, en contraste con este mundo maligno. Dice en Rom. 11:33; "¡Oh
profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!"
B. Con su
sabiduría Dios realiza sus propósitos y lleva acabo el bien para todo creyente:
Rom. 8:28; "Y sabemos que a los
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados." Las escrituras describen la sabiduría
necesaria para todo creyente, para poder conducirnos en esta vida de una manera
que glorifique a Dios. Afortunadamente Dios da la sabiduría a quienes se la
pidan para que podamos conocer su voluntad y vivir en armonía con sus planes: (Col.
1:9-10).
1) La palabra sabiduría viene de la palabra
Griega “Sophia” y aunque es un atributo de Dios, también
da al hombre la capacidad o la habilidad de entender la voluntad de Dios. Nosotros
leemos en Mateo 13:53; "Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga
de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste
esta sabiduría y estos milagros?"
2) También se usa en la apropiada aplicación a sus
enseñanzas: Lucas 10:36-37; "¿Quién, pues, de estos tres te parece que
fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? El dijo: El que usó de
misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo." Santiago
3:13;
"¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta
sus obras en sabia mansedumbre."
3) Webster la define como la habilidad de discernir las
cualidades interiores y sus relaciones, la sabiduría se debe distinguir de
conocimiento. Conocimiento es la posesión de la información, sabiduría en la
aplicación de esa información. El conocimiento espiritual se obtiene estudiando
la palabra de Dios, mientras la sabiduría es un regalo de Dios. Nosotros oramos
por sabiduría de la misma manera que oramos para otras bendiciones de Dios,
rogando y esperando que él las derrame sobre nosotros por su divina gracia. Sant. 1:17; "Toda buena dádiva y todo don perfecto
desciende de lo alto, del Padre de las luces...". La sabiduría es una de
esas dádivas por las cuáles, uno debe de orar.
2 ¿Por qué debemos de orar a
Dios por sabiduría?
A. Para poder entender
que podemos encontrar gozo en todas nuestras pruebas de fe. El contexto de
Santiago 1:5, claramente nos enseña que la sabiduría es mencionada en conexión
con las diferentes pruebas que vendrán sobre los cristianos.
1) Ver. 2; "Hermanos
míos tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas".
a. En medio de las
pruebas, tribulaciones o persecuciones, la sabiduría ayudaría a los cristianos a
quiénes Santiago escribió, a entender el propósito divino y a esperar algo
bueno.
b. En lugar de
desanimarse, la sabiduría les ayudaría a regocijarse en sus diversas pruebas y
aflicciones: “Tened por sumo gozo cuando os halléis”. Esta fue la causa
o razón por la cuál se les dijo que oraran por sabiduría. Leamos también en
Hechos 14:22; "Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a
que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de
muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios."
c. Algunas de estas
pruebas nos pasarán, simplemente porque somos humanos. Como lo son los accidentes, las
enfermedades, la muerte de un ser querido, problemas familiares, divorcios,
separaciones, padres con los hijos o problemas financieros. Otras pruebas
vendrán porque somos cristianos; (1 Ped. 4:12; 2 Tim. 3:12).
B. La sabiduría nos ayuda a
entender que las pruebas que nos afligen y nos llenan de angustia, son
cosas que tienen su propósito en nuestra vida.
1) Demos gracias a Dios
por ellas.
a. Tengamos
la actitud de los primeros discípulos; (Hech. 5:41; Filip. 2:17-18).
b. Esa
fue también la actitud de nuestro Señor Jesucristo; (Heb.
12:2; Jn. 19:30).
C. Para poder entender
que las pruebas de nuestra fe producirán otras gracias.
1) “Sabiendo que la
prueba de nuestra fe produce paciencia” (1:3). El entendimiento correcto del
valor de las pruebas de nuestra fe, hace posible que podamos encontrar gozo.
a. Necesitamos entender que las diversas
pruebas de nuestra fe, son para sacar lo
mejor de nosotros, así como el fuego purifica el oro; (1 Ped.
1:7).
b. Las
pruebas de fe no son para nuestro mal, sino para nuestro bien; (2 Cor. 4:17-19).
c. “Pues esta aflicción leve y
pasajera” Por fe Pablo llama a su profunda aflicción algo que no pesaba, y
temporal en comparación con la gloria eterna, eso le fortalecía.
d. “Produce en nosotros un peso de
gloria que sobrepasa toda comparación”. El propósito de las aflicciones en esta
vida es producir vida eterna; (Rom. 8:18).
2) Necesitamos estar conscientes que uno de los frutos de
las pruebas es la paciencia,
las
pruebas
es lo que hace a la paciencia crecer; (Rom. 5:3-4).
a. La paciencia está diseñada para motivarnos a seguir adelante, orado, y continuar con confianza buscando a Dios. Dijo Pablo; “yo sigo extendiéndome a lo que.....”
b.
Es la habilidad de tener
firmeza, constancia y valor ante las más grandes dificultades, es lo que
resulta de las pruebas de fe; (Hechos 20:24).
3.
“Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales”;
1:4.
A. Para poder volver las pruebas en triunfos, necesitamos dejar que la paciencia trabaje.
1) Nosotros no debemos de estorbar la paciencia, de impedir que se desarrolle.
2) No impacientarnos, desear que las pruebas y aflicciones pasen pronto, no estamos dispuestos a sobrellevarlas, murmuramos, rebelamos y otros se apartan de Dios; (Lucas 8:13).
B. Cuando dejamos que la paciencia trabaje, produce la madurez; (Hebreos 5:12-14).
1) Dice el Diccionario Vine´s que aquí la palabra perfecto es un adjetivo que se usa para determinar una relación, o cualidad. Sé usa en referencia de algo que ha llegado a su fin, algo completo, o perfecto, de una fe que con sus virtudes a llegado a la madurez.
2) De la persona primariamente, de su desarrollo físico, que luego llega a un crecimiento total, o maduro. Meditemos en lo que dijo Pablo en; (1 Cor. 13:11).
3) De los que ya no son niños en Cristo: (1 Cor. 14:20; Efesios 4:12-13).
4. “Pero pida con fe, no dudando... sí no, nada recibiremos del Señor” 1:6-7.
A. Santiago habla aquí de la fe que debemos de tener nosotros en Dios, en su poder, en su palabra, en la fidelidad de Dios y en sus promesas. Fe es la realización de cosas que se esperan, la convicción. es la demostración de lo que no se ve, es hacer lo imposible, posible.
1) Debemos de pedir a Dios, no que nos quite nuestras aflicciones, sino que nos de sabiduría para hacer un buen uso de ella. A Pablo no se le quitó su aguijón, pero se le dio gracia, porque era todo lo que él necesitaba; (2 Cor. 11:9-10). Cristo le dijo a Pablo que no tuviera temor, que él lo sostendría siempre con su gracia. Cuando Pablo entendió eso dijo. ”Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
2) Pero si nosotros pedimos a Dios por sabiduría, pero lo hacemos dudando, “nada recibiremos del Señor”. Si nosotros no tenemos fe, no apreciaremos el valor de la sabiduría, no solamente eso, sino que Dios tampoco contestará esas oraciones: (Heb. 11:6).
Conclusión:
1. Aquí está la llave para poder volver las pruebas en triunfos, la llave es...
a. Tener el conocimiento y la perspectiva o el punto de vista que en la adversidad, uno puede ser capaz de realizar cosas buenas.
b. Dejar que la paciencia haga su trabajo, ayudarnos a tener firmeza, constancia y valor ante las más grandes dificultades.
c. Cuando esto suceda, cualquier clase de tribulación, será motivo de gozo para el cristiano. La sabiduría nos da la capacidad o la habilidad de entender la voluntad de Dios. Nosotros seremos capases de entender que con su sabiduría, Dios realiza sus propósitos y lleva acabo el bien para todo creyente.
2. Sí tenemos falta de sabiduría, vamos a confesarle a Dios esa necesidad y a pedirle que nos de esa sabiduría. "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada." (Santiago 1:5).
3. Yo no te digo que no hay más problemas que alegrías, lo que te digo es que los dolores nos hacen crecer de tal manera, que nos dan un concepto tal alto del universo que después de sufrir los problemas, no los cambiaríamos por todas las alegrías de la tierra. Por eso da la bienvenida a los problemas, y descubre sus regalos, el dolor es como las nubes, cuando estamos dentro de el, solo vemos gris a nuestro alrededor, un gris tedioso y trágico. Pero cuando se aleja y lo dora el sol del recuerdo, se convierte en gloria, transfiguración y majestad: (Job 42:10-17; Rom.8:18).
Juan
Antonio Salazar