"Honroso sea en todos el matrimonio" (Heb. 13:4).

UN ESTUDIO SOBRE EL MATRIMONIO, DIVORCIO Y SEGUNDAS NUPCIAS

 

Introducción:

El matrimonio fue instituido por Dios y debe de ser tenido por el hombre como algo santo, sagrado y honorable. Es sagrado porque Dios lo estableció, puso reglas y deberes de acuerdo a su sabiduría, su voluntad y su propósito. También estableció una regla fundamental. "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." Gén. 2:24. Cristo enfatizó ésta regla cuando dijo; "¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre." (Mat. 19:4-6). La regla Divina es un hombre, para una mujer, ser una sola carne, para toda la vida y una excepción.

 

1. DESDE EL PRINCIPIO, EL PROPÓSITO DIVINO FUE UN MATRIMONIO HONROSO Y HONORABLE.

 

A. Cuando creó al hombre y a la mujer y dijo, "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." (Gén. 2:18-24). Dejará; Vine’s, dejar atrás, dejar a sus padres, la que era su casa para comenzar una nueva familia, con su esposa. Para venir a ser una sola carne, (la unión conyugal), Vine’s, pegarse, unir firmemente, atado a su mujer, ser inseparable. Esta regla Divina consiste en un hombre para una mujer, para toda la vida, y excluye la fornicación, adulterio, y el homosexualismo. (Rom. 7:2-3; 1. Cor. 6:9, 18; Gál. 5:19, 21; Heb. 13:4).

 

B. Desde los tiempos pasados el hombre se apartó del principio Divino. Uno tomó para si dos mujeres; (Gén. 4:19). Abraham tomó a la sierva de Sarai por su mujer; (Gén. 16:3-4). También tomó  concubinas;  (25:6). Jacob también tomó por sus mujeres a Lea, a Raquel y a las  siervas de ellas; (Gén. 29:25, 30, 30:4, 9). Por un tiempo Dios toleró aquellos abusos y luego les puso un alto, se acabó la tolerancia cuando les mandó que todo aquel que cometiera adulterio fuera castigado con la muerte. (Éxodo 20:14; Levítico 18:20, 20:10; Deut. 22:22; Juan 8:5).

 

C. Dios en su sabiduría restringió, reguló los divorcios en Israel. No inició el divorcio pero los restringió de contraer matrimonio otra vez, de una manera que el judío pensaría muy bien si le convenía divorciar a su mujer o no. Los judíos estaban abusando de sus mujeres, ellas no tenían ningún opción, ninguna protección. El profeta nos habla de la condición de aquellas mujeres "Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano." (Mal. 2:13). Estas lágrimas eran de aquella multitud de mujeres repudiadas que venían al templo llorando, lamentándose, a traer a Dios su causa, sus esposos eran malos y crueles que las repudiaban por cualquier causa, y ellos iban y se casaban otra vez. Por la dureza del corazón de ellos Moisés permitió que el hombre diera carta de divorcio, pero Dios hizo algo para proteger a las mujeres, para hacerles justicia y para castigar a los hombres diciéndoles; (1). Que aquel que repudiara a su mujer, que la única razón fuera una cosa vergonzosa o indecente. (Deut. 24:1). (2). Que el esposo firmara un documento dejándola libre para que ella se casara con otro. (Deut. 24:1-2). (3). Y que ese primer marido, jamás se podría casar otra vez con la esposa que él repudió cuando ella llegar a ser repudiada otra vez. (Deut. 24:3-4). “Dios aborrece el repudio” (Malaq. 2:16)

 

2. DIOS REFORZÓ EN CRISTO SU PLAN Y PROPÓSITO DIVINO.

 

A. Cristo reafirmó la regla básica y Divina puesta por Dios desde el principio en cuanto al matrimonio, en Gén. 2:24; Un hombre para una mujer, serían una sola carne para toda la vida, Cristo basó Mat. 19:4-6 en Gén. 2:24. Cristo habló por su autoridad y Deidad, con esto estaba eliminando, excluyendo toda practica ajena a su regla. No fornicación, no adulterio, no homosexualismo. El plan divino del principio no ha cambiado. (Heb. 13:4; Malaq. 2:14-16).

 

B. Cristo reafirmó una vez mas lo dicho por Dios en Gén. 2:24; Los judíos le preguntaron "¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?" (Mat. 19:3). Los judíos argumentaron que Moisés permitió dar carta de divorcio, Cristo contestó que lo hizo por la dureza del corazón de ellos, pero desde el principio el plan de Dios fue que siempre estuviéramos juntos. Cristo dijo; "¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre." "Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera." (Mat. 19:4-6, 9). Cuando el hombre divorcia a su esposa por cualquier causa la expone a que ella se case con otro hombre, y vaya al lecho del adulterio. Al contrario cuando el divorcio es por fornicación, se puede casar otra vez y no comete adulterio,  su lecho en santo. Hermanos, no podemos cambiar la ley de Dios. El hombre no tiene derecho de divorciar a su esposa por cualquier causa. "Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales." (Malaquías 2:16).

 

C. Cristo terminó con Deuteronomio 24. Cristo hablando con su poder y deidad, Cristo que es mayor que Moisés puso fin a la ley donde Moisés le concedió al hombre repudiar a su mujer por una razón de indecencia. Dijo Cristo; "Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio." (Mat. 5:31-32).

En los tiempos de Moisés; (1). El que cometía adulterio se el castigaba con la muerte. (2). El hombre daba carta de divorcio por una cosa indecente. (3). El que daba carta de divorcio sin haber fornicación y se casaba otra vez no cometía adulterio. (4). Aquel que se casaba con la divorciada no cometía adulterio. (5). En hombre que daba carta de divorcio y después quería tomar a la misma mujer por esposa, no se le permitía. (Deuteronomio 24:1-4). Pero Cristo terminó con todo ello en el N. T. En el evangelio (A). Todo aquel que sea repudiado por fornicación no se debe de casar otra vez. (B). El o ella pueden repudiar o dar carta de divorcio, solamente si hay fornicación o adulterio. (C). Sí el repudiado por fornicación se casa, comete adulterio. (D). Y la que se casa con él viene a ser adultera. (E). Y sí el hombre ya divorció a su mujer, no hay ninguna indicación hoy que le impida tomar a la misma mujer por esposa otra vez.

¿Como podemos saber quien se debe de casar otra vez y quien no debe? ¿Como podemos saber cual matrimonio va a ser aceptable ante los ojos de Dios? El Señor nos lo enseña en toda la simpleza posible; (Rom. 4:3; Efe. 3:4). ¿Quien debe? (1). Aquel cónyuge que perdió a su compañero (a), (Rom. 7:2-3). (2). Aquel cónyuge que divorció a su compañero (a), por fornicación. (Mat. 19:9). ¿Dónde autoriza la Biblia a que éstas personas se casen otra vez? La autoridad está en Mat. 5:32; "Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio." Mat. 19:9. "Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera." En estos dos versículos Cristo enseñó una regla y una exepción. La regla, un hombre para una mujer para toda la vida. Y una excepción, ¿que significa? que si uno de los cónyuges comete fornicación, el o ella lo puede divorciar. Por lo tanto; “el que repudia a su mujer por fornicación no es responsable por el adulterio que ella cometió”.  “El que repudió a su mujer por fornicación y se casa con otra, no comete adulterio” Por la regla y la exepción.  

 

3. LA ACTITUD Y LA CONDUCTA PROPIA EN EL MATRIMONIO.

 

A. Dios es el autor del matrimonio, Él diseño la reglas que gobiernan el hogar y dio a cada uno   

     sus deberes, sus responsabilidades.

 

     1. La esposa debe de estar sujeta a su marido, ser obediente. (Efe. 5:22-24; 1. Ped. 3:1-2).

     2. El marido debe amar a su esposa, honrarla. (Efe. 5:25, 28-29; Prov. 5: 15-19; 1. Ped. 3:7).

     3. Dirige, provee, protege su hogar, disciplina sus hijos. (Efe. 5:23, 28; 6:4; Prov. 29:15, 17).

     4. Cuando el marido o la esposa fallamos en nuestros deberes, el hogar habrá ira, rebelión, 

         amargura que nos afectará en la relación con Dios. (1. Ped. 3:7; Prov. 14:1; Tito 2:1-7).  

 

4. FALSAS TEORÍAS DEL MATRIMONIO, DIVORCIO Y SEGUNDAS NUPCIAS.

 

A. Una es que, las leyes de Dios concerniente al matrimonio son para el cristiano solamente, no para los incrédulos, ellos no están sujetos a ellas. Hermanos, Dios autorizó y reguló el matrimonio para todo ser humano, dijo Cristo; "Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera." (Mat. 19:9). Sí esto no se aplica a los incrédulos, ¿se aplicará lo que dijo Cristo el versículo 6? "Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre." (Mat. 19:6). Sí esto no es para los incrédulos ¿como pueden tantas parejas estar en matrimonio?. Dios no reveló diferentes leyes, o leyes separadas  para el cristiano y el incrédulo concerniente a la moralidad, o inmoralidad, concernientes a la pureza sexual, o impureza sexual, concerniente a la fidelidad o infidelidad en el matrimonio. Las leyes se aplican a todos en general, cristiano, o no. (Prov. 18:22; Mat. 19:5-6; Heb. 13:4).  

 

B. Otra teoría es que, cuando se concede el divorcio, los dos cónyuges tienen el derecho de casarse, ¿que fue lo que dijo Cristo?. "Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera." (Mat. 19:9). Aquí Cristo dio la autoridad al cónyuge que no adulteró, a que se case otra vez y no peque, no así al que adulteró, lo mismo dijo en; (Mat. 5:32).

C. Otra teoría que estamos oyendo es esta; En el bautismo todo pecado es perdonado, por lo tanto toda persona casada pero a la vez en adulterio viene a ser santificada también y todo matrimonio en adulterio viene a ser santificado y aceptable ante los ojos de Dios. ¿Que es lo que la Biblia dice? La Biblia dice que el arrepentimiento viene antes del bautismo y todo creyente que obedece el evangelio debe de estar dispuesto a enseñar frutos dignos de arrepentimiento. Esto significa que toda persona debe de poner fin a toda conducta pecaminosa. Le decía Juan el Bautista a Herodes; "No te es lícito tener la mujer de tu hermano." (Mar. 6:18). Suponiendo que Herodes meditó esto en su corazón, se arrepintió y obedeció el bautismo de Juan, ¿sería lícito quedarse con aquella mujer?, no hermanos. (Mat. 3:8; Hech. 2:38, 3:19, 17:30, 26:19-20).

 

D. Otra teoría que estamos oyendo es que 1. de Corintios 7:15 enseña que si un cristiano, o cristiana tienen esposos no cristianos y son abandonados por sus cónyuges incrédulos, pueden ir y casarse otra vez. Hermanos, ¿dice esto Pablo? no, esto no es lo que dijo el apóstol. Veamos; "Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.". Pablo dice aquí que el cristiano (a), no están obligados a sacrificar su fe, sus convicciones por complacer a su cónyuge. Si el esposo (a), incrédulos no quieren apoyar la fe de su cónyuge, si se quieren ir del hogar porque se le hace un imposible vivir en un ambiente cristiano, dice Pablo, que se vaya, esa partida es inevitable. Pero Pablo no dice nada que porque el incrédulo abandonó a su esposa, ella se puede buscar otro esposo. Ella está ligada a su marido, porque el está vivo; (Rom. 7:2-3). Y porque la razón por la cual el se fue, no fue por fornicación, por adulterio. (Mat. 5:32). 

 

5. HERMANOS, ¿QUE  VAMOS HACER?

 

A. Hay hermanos que los van a inquietar con estas teorías, a pervertir. (Hech. 15:24; Gál. 1:6-9)

B. Dios nos ha enseñado la bendición y la maldición. (Deut. 28:1, 12-14, 15, 20; Mat. 25:46).

C. La base segura para la felicidad el hogar es obediencia la palabra de Dios. (Sal. 128:1-4).

D. Habrá miseria y maldición en el hogar si nos descuidamos. (Prov. 6:32-33, 13:15, 14:34).

E. Vendrá la controversia y una nueva apostasía, hablemos donde la Biblia hable. (1. Ped. 4:11).

     La base de determinar que es la verdad. (Jn. 17:17-21; Hech. 17:11; 1. Tes. 5:21-22).

F. La estabilidad o inestabilidad de la familia, dejará un impacto bueno o malo en la iglesia.

    (2. Sam. 12:11-14; 1. Cor. 5:1-7, 13; 1. Tim. 4:12, 15-16; Tito 2:5).

 

Conclusión: Dice la Biblia; "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios." (Heb. 13:4). Tengamos en nosotros el concepto correcto y bíblico del matrimonio, enseñando solo lo que la Biblia dice. (Tito 2:1). Y viviendo, practicando esa verdad. Dijo Cristo; Un hombre para una mujer, para toda la vida, y una exepción. Vivamos de acuerdo a esa regla de Dios, sintiendo una misma cosa. (Filip. 3:16). Es necesario y muy importante que cada uno de nosotros nos sujetemos sinceramente a esa regla. Si ha vivido, o hecho lo contrario a la voluntad de Dios, todavía hay esperanza de que todos sus pecados le sean perdonados y borrados con la sangre de Cristo. Arrepiéntase de sus pecados, venga a confesar su fe en Cristo y bautícese. (Mar. 16:16; Hech. 2:38). Hermano que ha caído en pecado, Dios está listo para perdonarlo, si usted se arrepiente y pide las oraciones a la iglesia por usted. (Isa. 1:16-18; 1. Jn. 1:9; Hech. 17:30-31; Mat. 11:28).

                                            Juan Antonio Salazar