“Un Buen Padre”

(Salmos 127:3-5)

 

Introducción:

Es una dicha muy grande poder ser padre, hay hermanos que no saben de ésta felicidad porque nunca pudieron tener hijos, por esa razón no pueden experimentar la alegría, la satisfacción de poder celebrar en el mes de Junio ese día de los padres. Pero; ¿Que tan buen padre so yo? ¿Soy digno de esa celebración? ¿De esos regalos? ¿De esa muestra de cariño y amor? 1. Timoteo 5:4.

 

Hablemos de cosas que nos hacen unos buenos padres.

 

A. Cuando somos capases de establecer en el hogar respeto, obediencia, cuando ese hogar es controlado por nosotros y no por la mujer menos por nuestros hijos, vivimos en tiempos en que los hijos nos quieren decir con quien van a salir, a donde van a ir, a que horas van a regresar y como se van a vestir. Muchos padres permiten eso, perdiendo así su dignidad, su honor y deshonrando a su cabeza que es Cristo, una persona así no es un buen padre porque ha honrado a sus hijos antes que a Dios. Se nos dio el honor de ser la cabeza del hogar, para dirigir el hogar sabiamente. (Efe. 5:22-24, 33; 1 Ped. 3:1-2, 6; 1 Tim. 3:4-5; 1 Sam. 2:12, 17, 22-25, 27-36).

 

B. Cuando somos responsables con nuestra familia, le esposa, los hijos y con nuestros padres; Hay muchos padres que son unos esposos muy desobligados con su esposa, ignoramos sus necesidades físicas, emocionales y espirituales; (1 Ped. 3:7; Prov. 18:22, 5:15-23; 1 Cor. 7:3-5)

Así también con los hijos, es bueno proveer lo físico pero también ese apoyo moral, emocional, las atenciones que necesiten, sin olvidar lo espiritual; Muchos nos olvidamos que tenemos hijos y eso es algo que no agrada al Señor. (1 Tim. 5:4, 8; 2 Tim. 3:1-3). Seamos como; (Job 1:5).

Y otra cosa, no nos olvidemos de nuestros padres; (Éxo. 20:12; Prov. 23:22, 30:11, 17:6).

 

C. Cuando somos para ellos ejemplo de pureza e integridad en el hogar, en la familia; Muchos padres cristianos han pagado el precio alto y amargo por haber cometido adulterio, dijo Salomón; “Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace, heridas y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será borrada” (Prov. 6:32-33). Hermanos no permitamos que esto pase. (1 Ped. 2:11-12; 1 Tesa. 4:1-5; 1 Tim. 4:12;  2 Sam. 15:30).

 

D. Cuando los instruimos el la palabra de Dios; Nuestros hijos necesitan la enseñanza pura del evangelio, vivimos en una perversa generación y muchos padres cristianos no estamos produciendo cristianos, los estamos perdiendo al mundo, muchos de nuestros hijos ya ni visitan, mucho menos van a obedecer. (Sal. 78:18, 119:9; Efe. 6:4; 2 Tim. 3:14-16; Gén. 18:19).

 

E. En tener la capacidad de disciplinar a nuestros hijos, hoy vemos hijos sin disciplina sin ningún respeto por Dios, por su palabra, y por la iglesia. (Prov. 22:15, 10:1, 19:18, 29:15, 17, 13:24; Col. 3:20).

 

Conclusión.  Todo hermanos que haga estas cosas, no solo será un buen cristiano, también será el mejor padre del mundo; ¿Está listo hermano. (1 Tim. 5:7-8, 3:4-5; Sal. 127:3-5).

                                                     Juan Antonio Salazar