“Desafíos, o retos
en la iglesia local”
(2 Cor. 7:2-5; 11:28-29).
Introducción:
1.
La iglesia local es una familia, todos somos hijos de Dios, hermanos y hermanas
en Cristo, ¿pero en verdad miramos a nuestros hermanos en Cristo como nuestra
familia?
2.
Cómo toda familia, entre nosotros surgen problemas, desacuerdos, desafíos, o
retos y cuando eso pasa podemos hacer una de cuatro cosas.
a. Ignorarlos y meter la cabeza en la
tierra como el avestruz.
b. Huir de ellos, no confrontarlos para
evitar alguna controversia.
c. Hacer el problema más grande diciendo
palabras inapropiadas, obrando carnalmente.
d. Discutirlas, tratarlas con una mente
abierta, estudiarlas con
3. Dios espera que
sus hijos enfrenten estos desafíos, todo reto que se levante entre nosotros,
que nos sirvamos unos a otros en amor, dispuestos a preservar la unidad.
a. 1 Cor. 1:10; “Os
ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos os
pongáis de acuerdo, y que no haya divisiones entre vosotros, sino
que estéis enteramente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer”.
b. 1 Cor. 12:25;
“A fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros
tengan el mismo cuidado unos por otros”.
4.
Para resolver los problemas y poder superarlos, debemos conocer las causas de
esos problemas. Sí nosotros los identificamos y somos capaces de superarlos,
esos problemas, esos desafíos, o retos se convertirán en bendiciones; (2 Cor. 2:1-10).
1. El desafío, o reto de la compatibilidad; (Hech. 6:1; Efe. 2:13-22.
A. Compatibilidad es trabajar con otros,
comprenderse, o entenderse, es un gran reto poder llegar a ser uno en Cristo
siendo personas diferentes, ¿diferentes en que manera?
1. Diferentes en temperamento, en el
estado de ánimo, en la conducta, lo que a unos les gusta, en otros varía
tremendamente, aún así, podemos ser uno en Cristo.
a. Rom.
12:15-16; "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No
seáis sabios en vuestra propia opinión."
b. 1 Cor.
12:25-26; "De manera que si un miembro padece, todos los miembros se
duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se
gozan."
2. Algunos dices que esto no es
posible, el Señor dijo que sí debe de ser posible.
a. Jn.
17:20-23; "Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los
que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno;
como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos
sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria
que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos
uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad,
para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como
también a mí me has amado."
b.
Los que aman a Jesús, no tendrán problema en ser compatibles: 1 Jn. 4:10-11; "En esto consiste el amor: no en
que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a
su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así,
debemos también nosotros amarnos unos a otros."
B.
¿Cómo podemos enfrentar estos desafíos y resolverlos?
1. Hagamos a otros una prioridad más
alta, que la de nosotros mismos.
a. Filip.
2:3-4; "Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con
humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando
cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros."
No hay un enemigo más grande en la iglesia que el que hace cosas por egoísmo,
para crear conflictos y contradicciones.
b. Cristo vino a este mundo para
hacernos humildes, y lo hizo con su ejemplo, nosotros debemos de tener la misma
disposición y actitud: Dice en Filip. 2:5;
“Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús”.
Él se hizo obediente y nos amó en gran manera para que ahora, nosotros amemos a
los hermanos como a nosotros mismos.
2. Cristo es nuestro ejemplo de servir
a los demás antes que a nosotros.
a. Mateo 20:28; "Como
el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su
vida en rescate por muchos."
b. El egoísmo nos afecta a
nosotros y a los que nos rodean, nos hace indiferentes y ciegos concernientes a
las necesidades de los demás, produce celos, envidia y desconfianza. Dice Filip. 1:15-17; "Algunos, a la verdad, predican
a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos
anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a
mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la
defensa del evangelio." 2:19-21; "Espero en el Señor
Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al
saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan
sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio, no
lo que es de Cristo Jesús."
c. Notemos lo que dijo Pablo en
1 Cor. 10:24; "Ninguno busque su propio bien,
sino el del otro." 10:31-34; “Entonces, ya sea que comáis,
que bebáis, o que hagáis cualquiera otra cosa, hacedlo todo para la
gloria de Dios. No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la
iglesia de Dios; Así como también yo procuro agradar a todos en todo, no
buscando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos”.
3. Y otra cosa que también podemos
hacer es...
a. Perdonándonos unos a
otros: Mateo 6:14-15; "Porque si perdonáis a los hombres sus
ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco
vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas."
b. Recordemos en que manera
estamos relacionados unos con otros, nos guste, o no: Gál.
3:26-28; "Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;
Porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús."
2. El desafío, o reto de la comunicación; Hechos 6:1.
A. En este
versículo de Hechos vemos que allí hubo falta de una comunicación correcta.
a.
Eso no fue lo que nos enseñó Cristo, dijo en Mat. 18:15; "Por tanto,
si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te
oyere, has ganado a tu hermano."
b.
No tengamos temor de hacerlo, es de una gran importancia hablar con el hermano:
Mateo 5:23-24; "Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te
acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante
del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y
presenta tu ofrenda."
B. En Hechos
6 hubo una mala información, y de eso nada bueno resulta, notemos:
1.
Hechos 6:1; "Hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de
que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria."
a.
Los cristianos deben de estar interesados en saber como pasaron los hechos, no
en habladurías, ni chismes. Dice Job 29:16; "Y de la causa que no
entendía, me informaba con diligencia." En Jn.
7:24; "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo
juicio."
b.
Andar en habladurías y chimes, no solamente es una conducta impropia de los
hijos de Dios, sino que va a crear barreras entre nosotros: Prov. 16:28; "El
hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores
amigos."
2. Sí la información
correcta es comunicada, y el reto de la comunicación fue enfrentado, los problemas
son resueltos. Ese fue el caso en Hechos 6.
a.
Hech. 6:2-3; "Entonces los doce convocaron
a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la
palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre
vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de
sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo."
b. Pero, debemos de hablar la verdad, pues somos
miembros los unos de los otros: Efe. 4:25; "Por lo cual, desechando
la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los
unos de los otros."
3. El reto de cambiar, de transformarnos; Hechos 6:3.
A. Satanás todavía está en control cuando nosotros no
queremos cambiar en nuestra vida.
1.
Cambiar nuestro corazón, nuestra vida y nuestras relaciones; (Efesios
4:17-32).
2. El cambio, o la
conversión se refleja en...
a.
Nuestro servicio, no al pecado sino a Dios; (Rom.
6:16-18).
b.
En nuestra disposición en servir a los hermanos; (1 Jn.
3:16-18).
c.
En establecer las prioridades como Dios quiere; (Mateo 6:33; Filip. 3:17-20).
3. Examinemos unos a
otros como dijo Pablo; (2 Cor. 13:5).
a. Nosotros no
queremos cambiar cuando permitimos que el materialismo, o las carnalidades
estorben nuestra obediencia a Dios; (Lucas 8:14).
b. Cuando guardamos
rencores, no queremos perdonar, ni queremos arrepentirnos. ¿Cuál es la
solución? Mucha humildad, un arrepentimiento y una conversión; (Rom. 12:1-2).
Conclusión:
1. Esta iglesia puede enfrentar sus desafíos, o retos y resolverlos,
siempre y cuando ame la verdad, sí nos amamos unos a otros, sí tenemos el deseo
y la disposición de obedecer a Jesús.
2. Contribuyamos para que esta iglesia se enfrente a sus retos con fe,
amor y misericordia, solo así todo desafío, o todo reto se podrá resolver para
bendición: Efesios 4:16; "De quien todo el cuerpo, bien concertado y
unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la
actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en
amor."
Juan A. Salazar